lunes, 24 de abril de 2017

MOON



Moon es una película del espacio en la que el espacio, los efectos, las naves y los viajes espaciales son lo menos importante. Una película sobre el ser humano, no sobre el espacio.

Análisis del argumento

La película comienza con un hombre, trabajando solo en la luna, que volverá en poco tiempo a casa con su mujer y su bebé. A pesar de los evidentes estragos de la soledad (lleva casi tres años solo en la luna con la única compañía de un robot que le acompaña) está esperanzado y motivado, y no siente resentimiento contra la empresa que lo ha dejado allí incomunicado (las comunicaciones con la tierra no funcionan), porque sabe que pronto volverá a casa con su familia. 

Pero de pronto, por accidente, descubre una realidad terrible, se encuentra a sí mismo, podría pensarse en un principio que es simplemente una proyección de sí mismo fruto de la soledad, como un amigo imaginario, pero pronto se descubre que no es así cuando se enfrentan el uno al otro. 

A lo largo de la película indagan en la situación, y descubren que todo cuanto creen es una gran mentira. Que son la misma persona hasta el punto de que comparten la personalidad y los recuerdos de su vida en la tierra, que son clones, que no son los primeros y que hay muchos más almacenados. Que están atrapados en la luna y que sus cuerpos caducan cada tres años, deteriorándose rápidamente al final, para ser sustituido por un clon nuevo y vital, que desconoce los el funcionamiento del sistema. Para seguir mandando eficazmente recursos energéticos a la tierra. 

Descubren también, que alejándose lo suficiente, sí que pueden contactar con la tierra, donde habla con la hija que creía un bebé pero que ya ha crecido. 

Finalmente, el que estaba enfermo muere, pero el que estaba sano y conoce la verdad, se marcha a la tierra a desvelar el problema, para hacer quebrar la empresa que de forma tan inmoral les ha manipulado. 



Es indiscutible que hay un tema fundamental en esta película, y se trata de la Bioética. Para bien o para mal, la ciencia avanza, permitiéndonos hacer cosas increíbles, que no solo salvan vidas, sino que nos aseguran la salud futura, mejoran nuestra calidad de vida y nos ayudan a conseguir deseos antes inalcanzables. 

No obstante, es fácil olvidar, cuando tienes entre manos tantas y tan buenas posibilidades, que existe una ética detrás de todos nuestros actos, y que de hace unos años para acá, las posibilidades de la ciencia han podido superar la barrera de lo ético, de forma que en algunos aspectos, lo que frene el desarrollo de la ciencia, debe ser, no el desconocimiento, sino la moral. 

Para ejemplificar esto, utiliza el tema de los clones, quizás uno de los temas más polémicos que pueden existir en cuanto a bioética. Y que ya se planteaba en la película “La isla” donde los clones eran “pólizas de seguro” a las que sacrificaban cuando el ser humano con quien compartían ADN necesitaba un trasplante. 

En Moon, puede aparecer de forma menos cruenta, porque no matan al clon para beneficiar a otra persona, sino que, en cierta forma parece como si “caducaran” porque los avances no den para un sistema más sólido. 


Sin embargo, aun tratándose evidentemente de un tema de avances científicos no se centra en eso, sino, más bien, en la parte más humana de los clones, a los que presenta como personas en todo momento, con su ciclo de vida completo (la fuerza y la curiosidad cuando acaba de despertar, hasta la madurez y el rápido deterioro de la vejez) a pesar de vivir durante solo tres años. Pero lo principal que los hace humanos son los sentimientos, en especial la Esperanza. 

Al igual que en la antes mencionada “la isla” la esperanza funciona como principal motor de acción de los personajes. La esperanza es uno de los sentimientos más puramente positivos e intrínsecos al ser humano, y va ligado indispensablemente al instinto de supervivencia y a la evolución. Pues sin esperanza no se lucharía ni se avanzaría en busca de un futuro mejor. En este caso, Sam Rockwell, una y otra vez, hace diligentemente su trabajo con la esperanza de que en tres años volverá a reunirse con su familia. 


Por último, otro aspecto clave de la película es la soledad. Los clones viven solos y aislados durante tres años, con la única compañía de un robot que les asiste, que a pesar de no tener sentimientos, de ser, esta vez sí, puramente artificial, acaba siendo su amigo. Al igual que ocurría con “Wilson” en “Náufrago” un ser inanimado se personifica y se sitúa en el lugar que debería ocupar otro ser humano. Pues el ser humano es un ser social, y necesita alguien con quien compartir sus vivencias y sentimientos aunque ese alguien no sea en realidad otra persona, o ni tan siquiera un ser vivo.

Ficha técnica y artística

Título: Moon
Título original: Moon
Dirección: Duncan Jones
País: Reino Unido
Año: 2009
Duración: 97 min.

Género: Ciencia ficción, Intriga

Productora: Sony Pictures Classics / Liberty Films UK


Si la vuelves a ver fíjate en...

... como a pesar de tener sólo tres años de vida siguen las etapas vitales básicas.

Si te gustó "Moon" te gustará...

... "La Isla", con una temática y una reflexión similares, aunque infinitamente más comercial.

Calificación: 5/10

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